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  • Sílvia Pérez

CINE Y PSICOLOGIA: LA CHAQUETA METÁLICA



Hace unas semanas coincidió que fui a la exposición del Macba de Kubrick con que fuí al pase en la filmoteca de una de sus grandes obras: La Chaqueta Metálica. Cuando la vi por primera vez estaba en primero de carrera y rescatarla ahora desde una mirada psicológica me ha hecho saborearla mucho más y mejor.

Así que la tomo de inspiración para el post de hoy e introducir algunos de los procesos psicológicos que se pueden observar en la primera parte de la película: la despersonalización, la humillación/vejación, el trauma, la obsesión y la disociación.

Estas secuencias son bastante comunes en procesos de maltrato con todos sus disfraces posibles (bullying, sectas, violencia de género, acoso laboral, violencia filio-parental...) así que me parece interesante hablar de ello tomando la salvedad que cada contexto tendría sus particularidades y tendría que matizarse de forma diferencial.

DESPERSONALIZACIÓN

La despersonalización se define desde la psicología como una alteración de la experiencia de uno mismo quien percibe una separación de sus procesos mentales con respecto a su cuerpo, como si se diera una escisión de su sentido de unidad. La sensación es de irrealidad, de no reconocerse, de estar viviendo en tercera persona lo que a uno le está ocurriendo.

En el caso que nos ocupa, el contexto de la pimera parte de la película se desarrolla en un campamento de formación militar. En cierto modo el entrenamiento militar favorece un tipo de despersonalización en la medida que intenta ir disociando lo que uno hace de lo que uno es. Esto se observa por ejemplo en cómo se forma a los reclutas con métodos donde se alienta a suprimir la empatía para que cuando en el futuro tengan que matar a otros seres humanos su sensibilidad no sea un obstáculo para llevar a cabo su cometido.

Además, las primeras imágenes ya muestran un proceso de adoctrinamiento a la institución militar donde queda aniquilado cualquier rasgo identitario que les les haga singulares de algún modo. Todo ello responde a la necesidad de crear en los reclutas un sentimiento de unidad: ahora todos se van a vestir con el mismo uniforme, van a llevar el mismo corte de pelo rapado, van a seguir las misms reglas, el Sargento va a ser la máxima e indiscutible autoridad para todos y no va a ver un trato diferencial para nadie a pesar de las dificultades que a priori presenten.

Esta realidad ya la hace patente el Sargento Hartmann con su discurso de 'bienvenida':

"Aquí todos sois igual de insignificantes"

Ahora sólo son reclutas. El mayor simbolismo para mí es la sustitución de su nombre por un nuevo apodo, que además está teñido de un tono humillante. Un ejemplo de ello es el mote de Recluta Patoso, personaje que va a ser central en el post de hoy dada la transformación que sufre a nivel psicológico a medida que evoluciona la película.

HUMILLACIÓN/VEJACIÓN

Entendemos por humillación un tipo de acoso que recoge cualquier acto que denigra al otro de forma pública o personal la cual cosa perjudica su dignidad.

En la institución militar, por lo que es sabido, este tipo de conductas no son extrañas en su método de formación.

El Recluta Patoso es el personaje a través del cual se ponen de manifiesto todo tipo de conductas de acoso: humillación, vejación, exclusión, violencia física y verbal.... Esto se hace visible ya en la primera escena donde aparece el Sargento Hartmann quien no va a tener piedad a la hora de descalificarle de forma continuada a lo largo de la película.

A medida que la trama avanza, a estas constantes humillaciones públicas del Sargento se le suma una escena de linchamiento violento por parte de todos sus compañeros mientras él duerme. Como veremos en los siguientes apartados, este episodio marca un antes y un después en el estado del Recluta Patoso.

Aquí también es interesante mencionar cómo se gesta este acuerdo implícito por todos los compañeros que, en un inicio, parecerían incapaces de hacer algo así. Este linchamiento responde a la hostilidad reprimida que cada compañero va acumulando con cada castigo que el Sargento inflinge a todo el pelotón a causa de faltas que sólo comete el Recluta Patoso. Según el criterio del Sargento ello se debe a que los compañeros no han sabido ayudar lo suficiente al Recluta Patoso para que éste mejore la cual cosa les hace a todos responsables de sus errores individuales.

Esto sucede de forma repetida y va sembrando en el grupo sensaciones de impotencia y rabia que en un principio quedan reprimidas pero de forma progresiva se van canalizando internamente hacia el 'causante' de la situación. Como vemos, todo este circuito está incitado por el Sargento Hartmann pero él es la máxima autoridad (simbolizaría el Super Yo en términos psicoanalíticos) y no es posible descargar contra él esta ira así que se hace una proyección hacia el Recluta Patoso y a través del linchamiento nocturo se dan salida a estos sentimientos reprimidos.

TRAUMA

El concepto de trauma psicólogico se define como un evento puntual o varios eventos continuados donde se pone en amenaza la integridad o supervivencia de la persona, ya sea a nivel biológico como a nivel de estructura mental o emocional.

En el caso del Recluta Patoso se trata de un continuo de situaciones traumáticas que se mantienen en el tiempo: reiteradas humillaciones públicas del Sargento, la exclusión por parte del grupo de reclutas, el linchamiento nocturno y la dolorosa traición del Recluta Bufón, el único compañero con quien contaba en el campamento. Así pues este escenario cargado de traumas acaban lesionando cada vez más su Yo hasta llegar a su destrucción.

Como se observa en el inicio de la película, el Recluta Patoso desprende total ingenuidad y su actitud es más cercana a la de un niño que a la de un adulto: su mirada es tierna, no se ofende tras las críticas e incluso le cuesta contener la sonrisa en situaciones delicadas. La interpretación que hace el actor es tan exquisita que enseguida se hace perceptible la fragilidad de su Yo, que sometido a un contexto poco protector puede quedar gravemente dañado.

Y así es. Esta fachada se va transformando en la medida que es objeto de la dureza de la institución militar. El impacto que tiene en él este ambiente hostil se hace visible a través del progresivo cambio en su mirada (que cada vez es más triste e incluso iracunda al final de la historia), su expresividad (se vuelve plana e imperturbable) y su conducta (cada vez más retraída y sobria).

Como se aprecia con el Recluta Patoso, el trauma tiene consecuencias graves en el sentir y hacer de quien lo padece, especialmente si no se cuenta con otros contextos favorables que compensen el daño en los que poder reparar las heridas y subsanar los efectos. Lamentablemente él no tiene ningún elemento gratificante en el que sustentarse fuera de ese escenario con lo cual el trauma cada vez va ganando terreno y van creciendo en él sentimientos de odio fruto de esta hostilidad extensiva de todos hacia todos que ponen en riesgo cada vez más su integridad psíquica.

OBSESIÓN

Estar sufriendo de forma repetida tantas situaciones traumáticas para él le comporta desarrollar una serie de procesos disociativos. Uno de los efectos que trae este sufrimiento se pone de manifiesto en la obsesión que empieza a desarrollar hacia su fusil, con el que desarrolla una identificación patológica llegando a hablar con él. Esta obsesión nace como síntoma de esta vivencia de maltrato y rechazo, una situación que ya no es capaz de seguir sosteniendo de forma que esta obsesión se convierte en un mecanismo de defensa que le permite salir de esa dolorosa realidad y enfocarse en otra cosa que no le dañe.

El hecho de focalizarse obsesivamente en su fusil acaba destacando en sus competencias de montaje y tiro la cual cosa le convierte en un recluta modelo en esta disciplina dentro de su batallón y le trae finalmente el reconocimiento del Sargento y de su rol dentro del grupo del campamento. Pero esta valoración llega tarde y la vive con total indiferencia. La paradoja está en que a la par que su destreza con el fusil le lleva a tener un sentido de pertenencia y de valor en el campamento, también es la manifestación de su más cruda destructividad por no haber sido contemplado antes en ninguna de sus formas.

DISOCIACIÓN

La disociación se manifiesta como una desconexión entre lo que uno percibe y lo que uno siente, se da una distancia emocional con lo que está ocurriendo. Es un mecanismo de defensa frente al sufrimiento y sirve para protegernos de un dolor emocional intenso que no podemos soportar.

En el caso del Recluta Patoso recordemos que ha estado sufriendo una situación de trauma continuado con continuos desprecios, críticas, vejaciones, decepciones, exclusión, ... El desencadenante último de su disociación es la traición de su compañero el 'Recluta Bufón' quien también participa en el linchamiento que recibe mientras duerme. Para el Rrecluta Patoso el vínculo de compañerismo que sentía con respecto al Recluta Bufón era lo poco que le sostenía dentro de ese ambiente tan hostil para él. Con su traición se termina de quebrar su Yo de forma abrupta y empieza desarrollar un proceso disociativo que cada vez toma más cuerpo.

Acabamos de ver cómo la obsesión que desarrolla es una de las manifestaciones de este proceso disociativo pero el momento cumbre de esta destructividad es la última escena que sucede en los retretes del campamento, un lugar elegido a consciencia para acompañar el significado de lo que está sucediendo. En uno de los retretes está el Recluta Patoso con su fusil, totalmente enajenado, disociado, irreconocible con quien era en un inicio.

Son las consecuencias del trauma, del daño inflingido y sufrido. Al final Hartmann ha conseguido su propósito: convertirlo en una máquina de matar. Ese ha sido su credo y así lo ha acabado asumiendo el Recluta Patoso. Con este final cargado de simbolismo, el Recluta Patoso pone fin a todo su sufrimiento: acaba con el Sargento Hartmann (quien podría representar la figura de su 'agresor externo'), para luego poner fin a su existencia física pues la emocional hacía tiempo que estaba aniquilada.

Y para dar el cierre al post de hoy me parece conveniente volver a la frase de Kubrick del inicio que puede ser la base conductora que sustenta cada uno de los puntos y es que "La falta de sentido de la vida obliga al hombre a crear su propio sentido".


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