• Sílvia Pérez

AUTOCUIDADO





Para adentrarnos en el concepto de AUTOCUIDADO tenemos que rescatar el concepto de AUTOESTIMA pues son dos términos que se retroalimentan: cuando aumentas tu capacidad de cuidar de ti mismo también aumenta tu auto-estimación y a la inversa. Tal y como hemos visto en otras entradas del Blog, la autoestima está relacionada con la percepción que tienes de TI MISMO y una autoestima positiva va ligada al compromiso interno de vivirte CAPAZ de manejar los retos básicos de la vida cotidiana y de sentirte merecedor de ser FELIZ.


Dicho esto, el autocuidado llega como una manifestación más de atender y reforzar tu VALÍA personal. Esto significa poder vivir tus necesidades VÁLIDAS y DIGNAS de ser atendidas, sentirte en coherencia con tu pensar, sentir y hacer así como ejercer la responsabilidad de CUIDAR BIEN de ti actuando de forma RESPETUOSA y AMABLE con tu CUERPO, tus HÁBITOS, tu ENTORNO y tu SER.


Ejercer una conducta de AUTOCUIDADO contigo mismo es esencial para asumir un desarrollo completo de tu PERSONA y la buena noticia es que es una habilidad que siempre estás a tiempo de aprender e incorporar en tu vida.

¿Cómo puedes cuidar bien de ti mismo?

A continuación te dejo con algunas indicaciones que puedes APLICAR para favorecer tu AUTOCUIDADO.

  • Trátate con amor. Acéptate con toda tu complejidad. Entrena un diálogo comprensivo y constructivo contigo y evita juzgarte de forma severa. Comprende tus límites y concíliate con tus imperfecciones

  • Aplica rutinas saludables. Seguramente tu agenda esté llena de compromisos y tareas y se trata que a partir de ahora también reserves hueco para ti. Date tiempo para descansar. Come despacio y aliméntate de comida nutritiva y equilibrada. Ten tiempo para realizar tus trayectos a pie o en bici o date la oportunidad de pasear por algún entorno agradable.

  • Haz cosas que tengan valor para ti. Es indispensable que te dediques tiempo para desarrollar aquello que te provoca satisfacción y a lo que tú le das valor. Estas actividades estimativas son totalmente personales, a algunos les sienta bien hacer deporte, otros implicarse en tareas más creativas, quizás algunos necesiten reposar y silencio y en cambio otros salir de la inmovilidad y hacer planes estimulantes, hay quienes necesitan revitalizarse en ambientes de naturaleza y otros enriquecer sus mentes con cursos/charlas/películas, etc.

  • Establece relaciones personales equilibradas y sanas. Es importante tener personas en tu entorno (amigos, familia, compañeros) en los que generar vínculos de confianza e intimidad.

  • Trata con amabilidad al prójimo. Adopta una actitud positiva con quien te rodea en tu vida cotidiana, incluidas aquellas personas que no tienen por qué ser conocidas y con las que interaccionas en tu día a día (el vecino, el panadero, el compañero de asiento del metro, etc.) Tratar con respeto y simpatía a quien te topas ayuda a armonizar el ambiente y genera una buena percepción de uno mismo. Si el otro no se suma, es problema del otro.

  • Sal de la queja. No alimentes los circuitos de lamentación pasiva. Puedes conectar con el malestar que te provoca determinada situación pero no te aferres a una actitud victimizante. Si hay algo que esté a tu alcance hacer entonces pon remedio y si no puedes influir en ello haz un proceso de aceptación y así finalmente poder soltar el impacto que te genera.

  • Sé optimista y pon humor a los inconvenientes que puedan surgir. Tanto el optimismo como el humor son dos ingredientes básicos para el bienestar y la salud psicológica.

  • Mantén una actitud de gratitud. Presta atención a aquellas situaciones que te favorecen y dales el valor que les corresponde. Acostumbra a tus sentidos a detectar también aquello que va bien en tu vida, es algo que promueve la sensación de bienestar global a largo plazo.

Estas son algunas sugerencias que puedes ir ajustando según los cuidados que demanda cada etapa por la que estás transitando. Lo importante es saber escucharte y tomar conciencia de cuáles son tus necesidades emocionales y de qué manera puedes ocuparte de ellas para satisfacerlas. El AUTOCUIDADO (saber cuidar bien de uno) es indispensable para el completo desarrollo personal y para cultivar una salud óptima tanto a nivel físico como psíquico, relacional y espiritual. Las personas que gozan de bienestar personal se sienten capaces de autogestionarse, de alcanzar las metas que se proponen, tienen una alta percepción de satisfacción vital y se relacionan con el mundo de forma sana. Parece que es una energía bien empleada. ¿Te sumas?


Psicologia_Barcelona_Silvia_Perez_edited